Hablemos de tu negocio
Borrador para adaptar. Base tomada de un posteo de Instagram para reciclar como nota.
Cuando alguien me escribe para que le lleve las redes, la primera reunión casi nunca es sobre redes. Es sobre el negocio. Porque el contenido es la punta visible de algo más grande, y si esa base está floja, ninguna grilla linda lo compensa.
Cinco preguntas para arrancar
- ¿Para qué existe tu negocio, más allá de facturar? Si la respuesta es solo «para vender X», falta capa.
- ¿A quién le servís de verdad? No «a todos». A alguien concreto, con un problema concreto.
- ¿Qué te elige a vos y no a la competencia? Tu factor diferencial, dicho en criollo.
- ¿Qué querés que pase después de que alguien te descubre? El recorrido hasta el contacto.
- ¿Cuánto podés sostener por mes, en tiempo y en plata? La estrategia tiene que entrar en tu realidad.
Si podés responder estas cinco con claridad, ya tenés media estrategia hecha.
Qué hacés con las respuestas
Esas respuestas se traducen en decisiones concretas: qué temas tratás y cuáles no, en qué redes estás, con qué frecuencia, qué tono usás y qué llamada a la acción repetís. El calendario de contenidos deja de ser una lista de ideas sueltas y pasa a ser una herramienta.